El apoyo es la ayuda, orientación o acompañamiento que brindamos a un niño cuando lo necesita para realizar una actividad, enfrentar una dificultad o aprender algo nuevo. Puede ser tan sencillo como darle una instrucción clara, mostrarle cómo hacerlo, ofrecerle una pista o acompañarlo durante el proceso
Tipos de Apoyos
Ejemplos sencillos para aplicar los apoyos.
¿Qué significa apoyar o ayudar a mi hijo?
Apoyar a tu hijo significa brindarle la ayuda que necesita para avanzar, aprender alguna habilidad o enfrentar una situación que todavía le resulta difícil. El apoyo puede ser una explicación, una demostración, una pista, una imagen, unas palabras de ánimo o simplemente estar presente mientras lo intenta. Ayudar no siempre significa hacer algo por él; muchas veces significa darle las herramientas necesarias para que pueda hacerlo por sí mismo, teniendo en cuenta la edad y capacidad de desarrollo de su hijo.
¿Cómo sé qué tipo de apoyo o ayuda necesita mi hijo?
Observar es un buen punto de partida. Antes de ayudar, dale la oportunidad de intentarlo y observa dónde aparece la dificultad. Quizás entiende lo que tiene que hacer, pero necesita más tiempo; quizás necesita que le expliques nuevamente, que le muestres un ejemplo o que dividas la actividad en pasos más pequeños. Cada niño es diferente, por eso el apoyo debe ajustarse a lo que realmente necesita y no solamente a lo que creemos que necesita.
¿Cómo puedo apoyarlo cuando algo se le hace muy difícil?
Cuando algo se le hace muy difícil, podemos comenzar haciendo la actividad más sencilla o dividiéndola en pequeños pasos. También podemos mostrarle cómo empezar, darle una pista o realizar juntos una parte y permitirle continuar. Es importante reconocer su esfuerzo, incluso cuando todavía no logra completar la actividad. A medida que vaya aprendiendo, podemos ir reduciendo nuestra ayuda para darle más oportunidades de hacerlo por sí mismo.
Por ejemplo: si se le hace difícil escribir una letra, comenzamos con un trazo simple, ya sea vertical u horizontal, y avanzamos poco a poco hasta formar la letra completa.
¿Por qué es necesario reconocer y aceptar que mi hijo necesita apoyo?
Necesitar apoyo no significa que un niño sea menos capaz. Todos necesitamos ayuda en diferentes momentos de nuestra vida. Reconocer que nuestro hijo está teniendo una dificultad nos permite buscar maneras de ayudarlo antes de que la frustración aumente. Aceptarlo también nos ayuda a concentrarnos en lo que necesita en ese momento, respetando su propio ritmo de aprendizaje y desarrollo.
¿Qué hago si me doy cuenta de que mi hijo necesita apoyo en la escuela?
Puedes comenzar hablando con su maestro y compartiendo las dificultades que has observado. También es importante preguntar qué están observando ellos, qué estrategias han utilizado y cómo está respondiendo tu hijo. Mantener una comunicación abierta entre la familia y la escuela puede ayudar a identificar qué apoyos podrían beneficiarlo. Si las dificultades continúan, puedes preguntar a la escuela qué recursos, evaluaciones o apoyos adicionales están disponibles, en algunas escuelas permiten maestros sombras o el acompañamiento de algun terapeuta calificado. No se quede en silencio siempre la mejor manera de alcanzar algo es comunicandose!
¿Es importante el apoyo de los padres?
Sí. El apoyo de los padres puede brindar seguridad, confianza y oportunidades para aprender. Sin embargo, apoyar también significa saber cuándo intervenir y cuándo permitir que nuestro hijo intente resolver algo por sí mismo. Podemos estar disponibles sin adelantarnos inmediatamente a solucionar cada dificultad. A veces, esperar unos segundos y permitirle pensar puede ser una forma muy valiosa de ayudar.
¿Debería hacer las cosas por él?
Cuando nuestro hijo realmente necesita ayuda, podemos intervenir, pero hacer constantemente las cosas por él puede reducir sus oportunidades de practicar y desarrollar independencia. Antes de hacerlo por tu hijo, puedes preguntarte: “¿Puede intentar una parte solo?”, “¿Necesita que le muestre cómo hacerlo?” o “¿Puedo ayudarlo un poco y después dejar que continúe?”. El objetivo es ofrecer solamente la ayuda necesaria y reducirla gradualmente a medida que desarrolla la habilidad.
¿Puedo utilizar diferentes tipos de apoyo?
Sí..... Dependiendo de la situación, puedes utilizar diferentes formas de apoyo: palabras o instrucciones, ejemplos, gestos, imágenes, recordatorios, demostraciones o ayuda física cuando sea apropiada. ( Vea la Jeraquia de Ayuda)
No todos los niños responden igual a cada tipo de ayuda. Lo importante es encontrar el apoyo que le permita avanzar sin darle más ayuda de la que realmente necesita.
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¿Seré yo capaz de aprender a intervenir adecuadamente?
Sí. Como padre, puedes aprender estrategias que te ayuden a apoyar a tu hijo de una manera más efectiva. En algunos países, las terapias y los servicios especializados pueden ser muy costosos o simplemente no estar al alcance de todas las familias. Si este es tu caso, recuerda que también puedes aprender maneras sencillas y prácticas de apoyar el desarrollo de tu hijo en casa.
No necesitas una maestría en conducta para comprender y poner en práctica muchas de las estrategias que compartimos en estos artículos. Tú conoces a tu hijo, sus necesidades, sus gustos, sus fortalezas y las situaciones que enfrenta cada día. Con información adecuada, práctica, paciencia y observación, puedes convertirte en una parte muy importante de su aprendizaje y progreso. Esto no sustituye la ayuda profesional cuando sea necesaria, pero sí puede darte herramientas para participar activamente en su desarrollo.
Si no tienes acceso a estos recursos o simplemente quieres aprender más, puedes suscribirte gratuitamente a este sitio. Este espacio fue creado para ofrecer a las familias información y herramientas prácticas que puedan utilizar en su día a día para apoyar el desarrollo, la independencia y el éxito de sus hijos.
No pienses por un segundo que eres incapaz de aprender. Confía en tu capacidad para conocer cada día mejor a tu hijo, pon en práctica lo aprendido y observa qué funciona para él. Los pequeños cambios, cuando se aplican con paciencia y constancia, pueden contribuir a grandes avances con el tiempo. 🩵
Como padres, muchas veces nuestro primer impulso es proteger y ayudar a nuestros hijos. En muchas familias hispanas, cuidar, acompañar y hacer todo lo posible por nuestros hijos puede ser una expresión profunda de amor. Sin embargo, con las mejores intenciones, a veces podemos ayudarlos tanto que no les damos suficiente oportunidad para intentar, equivocarse, pensar, buscar una solución y descubrir de lo que son capaces.
Esto no significa dejar de ayudarlos. Significa aprender a encontrar un equilibrio entre apoyo e independencia. Antes de intervenir, podemos detenernos un momento y preguntarnos: “¿Mi hijo realmente necesita que haga esto por él o necesita que lo acompañe mientras intenta hacerlo?”. Darle tiempo para pensar, equivocarse y volver a intentarlo también es una manera de apoyarlo.
La sobreprotección puede nacer del amor y del deseo de evitarles dificultades, pero nuestros hijos también necesitan pequeñas oportunidades para enfrentarse a retos apropiados para su edad. Nuestro papel no siempre será quitar cada obstáculo de su camino; muchas veces será estar cerca mientras aprenden a superarlo. 🩵