En palabras simples,una rutina familiar es el conjunto de actividades y hábitos que una familia realiza de manera regular (DIARIO) y relativamente predecible durante el día o la semana. Por ejemplo, la rutina de levantarse y prepararse para la escuela, la hora de comer, hacer las tareas, prepararse para dormir o realizar ciertas actividades juntos.
Las rutinas son importantes porque ayudan a crear orden, estabilidad y predictibilidad dentro del ambiente familiar, especialmente necesarias si tienes niños con dificultad para transicionar de una actividad a otra. Cuando los niños saben qué actividades ocurren durante el día y qué se espera de ellos, pueden comprender mejor su entorno y esperar lo que se viene.
Además, tener una rutina clara va a ayudar a que los niños pasen de una actividad a otra con más facilidad, crear buenos hábitos y poco a poco ser más independientes. También ayuda a que el día a día de la familia sea más organizado y que todos sepan qué hacer y qué esperar.
Las rutinas influyen de manera positiva en la conducta de los niños, ya que les ayudan a saber qué va a pasar y qué se espera de ellos en cada momento del día. Cuando un niño conoce su rutina, puede sentirse más preparado para pasar de una actividad a otra y seguir instrucciones con mayor facilidad.
Pensemos en algo sencillo: no reaccionamos de la misma manera cuando alguien nos avisa con tiempo que tenemos que hacer algo, que cuando de repente nos dicen que tenemos que dejar lo que estamos haciendo y hacerlo en ese mismo momento.
Con los niños puede pasar algo parecido. Saber qué viene después les da la oportunidad de prepararse para el cambio y puede hacer que la transición sea más fácil.
También es importante recordar que cada niño es diferente. Una rutina no significa que nunca habrá conductas difíciles, pero sí puede ayudar a prevenir algunas situaciones o incluso a disminuir considerablemente la frecuencia de ciertas conductas difíciles que pueden ocurrir cuando el niño no sabe qué viene después o cuando hay cambios inesperados.
Cuando no existe una rutina clara, el día puede volverse un poco más desorganizado, estresante y agotador tanto para el niño como para los padres.Esto puede hacer que algunas actividades cotidianas, como levantarse, vestirse, hacer las tareas, comer o prepararse para dormir, sean más difíciles de manejar. También pueden aparecer más dificultades al momento de cambiar de una actividad a otra, especialmente si el niño está haciendo algo que le gusta y, de repente, tiene que dejarlo sin saber qué va a pasar después.
Tener una rutina no significa que todo tiene que hacerse exactamente igual todos los días o a la misma hora. No, recuerden que la flexibilidad también es necesaria, sobre todo cuando se está introduciendo una rutina desde cero o por primera vez. Van a ocurrir momentos y situaciones donde deberemos tener flexibilidad en cuanto a la introduccion de esta nueva rutina. Eso sí, la consistencia crea rutina.
Pensemos, por ejemplo, que estamos introduciendo una nueva rutina familiar y nuestro niño amanece con gripe. Debemos ser flexibles ese día con respecto a la rutina, no retirándola completamente, pero sí teniendo más paciencia, porque va a ser un día difícil ya que nuestro niño se siente mal, piense ¿cómo se siente cuando siente que tiene gripe? ¿ cuando alguien le pide que haga ciertas cosas? quizas cosas que hasta le gusten si se siente mal ud no va a estar con carácter disponible para hacerlo. Entonces mucha paciencia durante estos dias, recuerden papitos y mamitas este camino de la crianza no es un camino recto y fácil, es con curvas y a veces dificil, pero nunca imposible porque recuerden que: Criamos desde el amor.
En conclusion, la rutina sí ayuda a darle al niño una idea más clara de cómo será su día, pero esto no significa que no podamos ser flexibles cuando sea necesario.
¿Cómo comenzar a crear una rutina sin hacer que la vida familiar sea demasiado rígida?
Para comenzar a crear una rutina familiar no tenemos que cambiar todo de un día para otro. Podemos comenzar poco a poco con aquellas actividades donde sentimos que necesitamos más organización.
Por ejemplo, podemos comenzar con una rutina para las mañanas antes de irnos a la escuela o antes de dormir. Una vez que nuestro niño se vaya acostumbrando, podemos ir agregando otras actividades dificiles poco a poco.
Tener una rutina no significa tener un horario perfecto ni hacer todo exactamente a la misma hora todos los días. La vida familiar cambia y siempre pueden surgir situaciones inesperadas. Si un día tenemos una cita, nuestro niño no se siente bien o simplemente el día no salió como esperábamos, podemos ser flexibles y hacer algunos cambios.
Recuerden, cada familia es diferente. Lo importante es encontrar una rutina que funcione para ustedes, con paciencia y flexibilidad. Lo importante es tratar de mantener la rutina lo más consistente posible, pero sin olvidar las necesidades de nuestro niño y nuestra familia. Una rutina debe ayudarnos a organizar nuestro día, no hacernos sentir que estamos obligados a seguirla perfectamente.
Si deseas ayuda para crear una rutina familiar que funcione para ti y las necesidades de tu familia, al final de este artículo encontrarás el botón “Quiero crear mi rutina familiar desde cero contigo”. Cuéntanos qué necesitas y con mucho gusto nuestro equipo se pondrá en contacto contigo.
A veces pensamos que una rutina es simplemente tener un horario, pero puede ser mucho más que eso. Es una manera de ayudar a nuestros niños a saber qué viene después y qué esperamos de ellos.
No busquemos una rutina perfecta. Busquemos una que funcione para nuestra familia, con paciencia, amor y flexibilidad.
Crear una rutina familiar es un proceso, y como todo proceso tendrá días buenos y días difíciles. Habrá momentos en los que todo salga como esperábamos y otros en los que simplemente no será así. Tendremos subidas y bajadas, y eso está bien.
No debemos pensar que porque un día la rutina no funcionó tenemos que comenzar de nuevo o que estamos haciendo algo mal. Nuestros niños también tienen días diferentes, al igual que nosotros. Lo importante es tener paciencia, observar qué está funcionando, hacer cambios cuando sea necesario y continuar.
Recuerden, no buscamos una rutina perfecta, buscamos una rutina que funcione para nuestra familia. 💜